Después de un día completo de haber estado en mi casa, por lo claro sin mucho que hacer o decir al silencio, llegó el momento de acostarse a dormir, pues claro yo no suelo dormirme de inmediato , así que comencé, en mi silencio absoluto a pensar en lo que había hecho en el día, lo mucho que quisiera estar, donde no estoy, o en lo sola que me veo o siento. Llegó un momento dado en que me encontré completamente inmóvil, al extremo de que no sentía ni siquiera mi cuerpo, sensación extraña, suele suceder que al primer movimiento, aunque sea de un solo dedo, vuelvo a sentirme completa. Y luego, al fin me duermo.
Al día siguiente alcancé un punto después de haber aguantado el día completo, en que no pude más, rompí en llanto en mi pieza, sin que nadie se diera cuenta me destrozaba en mil pedazos.
Traté de analizar la situación, no hay caso, no lograba comprender porque el llanto. Quizá tanta impotencia junta, no me dejaba razonar bien. Era demasiado lo que he había aguantado, por fin llegaría ese momento en que soy un poco más feliz. En mis sueños.
Luego despierto en un día nuevo que comienza radiante. Oculto levemente mi dolor, pena o rabia. Hasta la noche siguiente (...)
Y aquí estoy, en compañía de las lágrimas, soñando con el lugar equivocado, y no pudiendo hacer nada para resolverlo.
Es cierto no me puedo echar a morir por una pena, es mas, no lo he hecho, lo cierto es que he mandado un millón de cosas a la “mierda”, y tampoco he dicho que soy infeliz.
Las lágrimas nunca me han privado de ser feliz, porque aprendí de ellas para seguir adelante. Al fin no todo es negro, pero voy a tener que hacer esfuerzos sobrehumanos para mantenerme en la línea. Ahora le doy fin a esa sensación extraña, de cansancio rabia y felicidad, que posee un enamorado, que sonríe al pensar y sueña despierto. También siento dolor, por todo lo ocurrido en el pasado, es un dolor suave que nunca me ha impedido volar entre las nubes mientras duermo, para encontrar a esa alma que fue la otra mitad de la mía, pues he dejado de sentir el amor, que me esperaba aquí, ahora, y en vida.
Me doy cuenta, que todo mi mundo son los recuerdos, ilusiones y pensamientos, creo que algún día mi mente va a dominar mi realidad, y no va a existir mi cuerpo ni nada táctil solo espíritus, almas y sueños.
Aún recuerdo que mis rosas fueron tan nobles, nunca descuidaron su belleza, para mi agrado siempre estuvieron ahí. Y mis laureles ya marchitos por la pena, no resistieron tal matanza. Ahora que cayó la ultima hoja, todos los recuerdos vivos de mi amor desaparecieron, murió todo para dar paso a mi nueva vida, y toda la alegría y belleza de mi jardín murió.
¿Qué pasó? Mi amor vendrás a verme cierto, mi amor estas ahí se que no me has olvidado mis rosas todavía admiran tu belleza, no huyas.
No puedo comenzar todo nuevamente, siempre me seguirán los recuerdos del amor y desamor vivido. Son parte de mi vida, de mi existencia, de mi realidad.
Aun recuerdo el momento en que te decía “ tu eres increíble, me haces soñar, tu eres simplemente la felicidad en mi” yo te amaba, pero porque me duele tanto recordar, no has muerto, pero mi corazón ya no te siente, te desvaneciste frente a mis ojos. El encanto de tu mirada parecía tan sincero, fiel y noble. Tu sonrisa inolvidable y peculiar que me sacaba del mundo para verme soñar, yo realmente te amaba.
Recuerdas ese día en que caí tan profundo al vacío que nubló mi vista y mente, el dolor tenía atrofiados mis ojos, mis oídos y mi corazón. Pero cuando tomaste mi mano cayó la tarde y corrí tan rápido pude hacia el cielo, hacia ese maravilloso y colorido atardecer como nunca antes había visto después de un día tan nublado. Con alegría y esperanza en la mirada me abrazaste tan fuerte que podía sentir tu corazón latir dentro de mi, y ya sin poder mas te acercaste y me besaste (...)
Mi vida sabes que el amor por ti será eterno aunque ya no estés aquí a mi lado, aunque hayas roto mi alma a fondo, aunque hayas despedazado mi corazón no te olvidaré. Has calado profundo y te has quedado en mi mente.
